Ramón Rivas fue seleccionado por la prestigiosa curadora Despina
Tunberg, para realizar un trabajo de revisión de su obra. Bajo el
título: “LA EXPERIENCIA DENTRO DEL MATERIAL”, la profesional de
arte analiza escribe una reseña curatorial que reflexiona sobre la
fuerza, la dirección y la importancia de su obra dentro del contexto
más amplio del arte contemporáneo.
Escribir dicha
reseña requiere un estudio minucioso de la obra del artista en su
conjunto, la comprensión de la dirección de su trabajo y la
evaluación de su desarrollo, sus puntos fuertes y su significado
artístico. La reseña se basa en la obra completa del artista, en
lugar de solo en unas pocas piezas individuales, lo que permite una
valoración más reflexiva y significativa de su práctica artística.
El resultado de este
minucioso estudio viene reflejado en texto que se incorpora a
continuación:
RAMÓN
RIVAS: LA EXPERIENCIA DENTRO DEL MATERIAL
Reseña Curatorial
Ramón Rivas es un artista español de Castilla-La Mancha, cuya
práctica se organiza en torno a un sistema formal y filosófico que
él mismo ha denominado Rivismo —término derivado de su apellido,
aplicado a la pintura, la escultura y la instalación de técnicas
mixtas—. El concepto central es la pincelada experiencial, y
comprenderla es clave para entender todo lo demás en la obra.
La
pincelada convencional, argumenta Rivas, es esencialmente inerte.
Lleva consigo las propiedades químicas de su pigmento y el gesto de
la mano que la aplicó, y nada más. La pincelada experiencial es su
alternativa radical: una marca que no lleva pintura, sino la historia
vivida de los materiales: las experiencias presenciadas de objetos,
elementos industriales, materia orgánica y objetos encontrados que
han coexistido con los seres humanos y han absorbido la evidencia de
esa coexistencia. Mientras que la materia pictórica convencional
aplicada desde tubos y recipientes solo ofrece al artista un medio
para desarrollar formas, colores y composiciones, la marca
experiencial sustituye la materia pictórica clásica por la
experiencia vivida en los materiales, incorporando en cada trazo los
testimonios de materiales orgánicos e inorgánicos, dispositivos y
objetos: testigos silenciosos de innumerables escenas y vidas en las
que los seres humanos han manifestado sus sentimientos, presencia y
alma.
El vocabulario práctico que esto genera es
inmediatamente distintivo. Una zona de chapa metálica oxidada
refleja el testimonio del tiempo, las condiciones atmosféricas y de
almacenamiento adversas, y el desgaste sufrido por el material. Un
componente de un vehículo accidentado —una puerta aplastada, por
ejemplo— lleva consigo la historia del vehículo, las vidas de las
personas que lo cuidaron o lo dañaron, y los materiales que se
adhirieron a él en el momento del impacto: tierra, polvo, asfalto,
hierba, piedras, pintura, grasa de otro vehículo. No se trata de
metáforas; son el contenido real de la obra, integrado mediante
técnicas digitales y otras en la superficie visual de la
composición.
El color y la textura pertenecen a los elementos
originales que participan en la creación de la pincelada
experiencial. Si la pincelada utiliza una zona de brasas de chimenea,
los colores y texturas del fuego, las cenizas, la madera
incandescente, todo corresponde a una experiencia vital: una reunión
familiar, leña encendida para calentarse, la identificación de la
flora de una zona geográfica particular. Las brasas son testigos
silenciosos de ese evento; su energía, calor, color y espíritu
positivo se incorporan a la obra en cada pincelada. El resultado es
que el color en Rivismo nunca se elige simplemente por su efecto
visual. Llega con condiciones previas: el óxido específico de un
metal en un clima determinado, el naranja específico de las brasas
de un fuego específico; y la aparente irracionalidad de la luz en
general en una obra dada no es un fallo compositivo, sino una
fidelidad filosófica: cada trazo conserva la luz que tenía en el
momento de su captura.
Los pilares conceptuales que
organizan la práctica son tres: Igualdad Experiencial, Empatía
Experiencial y la tensión entre lo fuerte y lo débil. En Rivismo,
las pinceladas experimentales establecen igualdad y equilibrio entre
los elementos. Elementos fuertes —acero, bronce, hierro, piedra—
son sustituidos funcionalmente por otros débiles o frágiles:
burbujas, hilo, cuerda, papel, plástico, comida, y viceversa.
Grietas en placas de acero reparadas con aguja e hilo. Un huevo frito
que muta diente a diente hasta convertirse en un engranaje y asume su
función. Burbujas de jabón que cubren motores, vehículos o láminas
de acero Corten. Intercambios de roles que se rigen por el principio
físico de acción y reacción.
La pintura Transmutación
Orgánica (2009) es la obra que el propio Rivas utiliza para
demostrar el sistema con mayor claridad. Un engranaje transmite su
potencia y función a un huevo, que sufre una mutación orgánica y
se transforma gradualmente en un engranaje. El elemento unicelular
alimenta el depósito de combustible mientras dura el intercambio. El
proceso finaliza cuando se establece el equilibrio entre ambos
elementos. Tubos que funcionan como costuras utilizan su naturaleza
hueca para facilitar el proceso entre los materiales. Mientras tanto,
las virutas en estas uniones —resultado del intercambio
energético-funcional— observan, como si fueran un río, los arcos
de un supuesto puente que une sus orillas. Su color malva es el
distintivo que acredita el final del proceso. La composición es
densa, jerárquica e internamente lógica en sí misma: un diagrama
de fuerza, redistribución y transformación donde cada elemento
tiene un papel específico en la economía del conjunto.
Los
materiales con los que trabaja Rivas son deliberadamente
heterogéneos: lienzo, papel, madera, plásticos, resina, hierro,
aluminio y cobre; con impresión piezoeléctrica mediante tintas
solventes en ocho colores, impregnación de pigmentos vítreos y
materiales clásicos como acrílico, óleo, acuarela, resinas, óxidos
y ácidos; todo ello complementado con audio, vídeo e instalaciones
digitales. Los materiales translúcidos constituyen una elección
técnica específica, utilizada para contener la energía dentro de
la superficie de la obra, impidiendo que las cargas experienciales se
dispersen más allá de los límites físicos del lienzo y creando un
hábitat tridimensional en el que la obra cobra vida.
La
ambición que rige el Rivismo —tanto como sistema formal como
propuesta social— es la igualdad: la redistribución de la fuerza,
la restitución de la dignidad a los marginados y a los
estructuralmente débiles, plasmada a través del comportamiento
físico de los materiales en relación unos con otros sobre el
lienzo. Se trata de una aspiración ética directa y poco
convencional, que la obra se gana al ponerla en práctica, en lugar
de simplemente declararla. El resultado visual es siempre
sorprendente: superficies densamente trabajadas que invitan a una
observación atenta, donde el ojo descubre continuamente nuevas
relaciones y el marco conceptual proporciona claves interpretativas
para comprender lo que encuentra.
Despina Tunberg,
Curadora
World Wide Art Books y Artavita
Wwab.us y
artavita.com
https://www.facebook.com/despina.tunberg.9
https://www.linkedin.com/in/despina-tunberg-0b872b22/
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Ramón Rivas fue seleccionado por la prestigiosa curadora Despina Tunberg, para realizar un trabajo de revisión de su obra. Bajo el título: “LA EXPERIENCIA DENTRO DEL MATERIAL”, la profesional de arte analiza escribe una reseña curatorial que reflexiona sobre la fuerza, la dirección y la importancia de su obra dentro del contexto más amplio del arte contemporáneo.
Escribir dicha reseña requiere un estudio minucioso de la obra del artista en su conjunto, la comprensión de la dirección de su trabajo y la evaluación de su desarrollo, sus puntos fuertes y su significado artístico. La reseña se basa en la obra completa del artista, en lugar de solo en unas pocas piezas individuales, lo que permite una valoración más reflexiva y significativa de su práctica artística.
El resultado de este minucioso estudio viene reflejado en texto que se incorpora a continuación:
Reseña Curatorial
Ramón Rivas es un artista español de Castilla-La Mancha, cuya
práctica se organiza en torno a un sistema formal y filosófico que
él mismo ha denominado Rivismo —término derivado de su apellido,
aplicado a la pintura, la escultura y la instalación de técnicas
mixtas—. El concepto central es la pincelada experiencial, y
comprenderla es clave para entender todo lo demás en la obra.
La
pincelada convencional, argumenta Rivas, es esencialmente inerte.
Lleva consigo las propiedades químicas de su pigmento y el gesto de
la mano que la aplicó, y nada más. La pincelada experiencial es su
alternativa radical: una marca que no lleva pintura, sino la historia
vivida de los materiales: las experiencias presenciadas de objetos,
elementos industriales, materia orgánica y objetos encontrados que
han coexistido con los seres humanos y han absorbido la evidencia de
esa coexistencia. Mientras que la materia pictórica convencional
aplicada desde tubos y recipientes solo ofrece al artista un medio
para desarrollar formas, colores y composiciones, la marca
experiencial sustituye la materia pictórica clásica por la
experiencia vivida en los materiales, incorporando en cada trazo los
testimonios de materiales orgánicos e inorgánicos, dispositivos y
objetos: testigos silenciosos de innumerables escenas y vidas en las
que los seres humanos han manifestado sus sentimientos, presencia y
alma.
El vocabulario práctico que esto genera es
inmediatamente distintivo. Una zona de chapa metálica oxidada
refleja el testimonio del tiempo, las condiciones atmosféricas y de
almacenamiento adversas, y el desgaste sufrido por el material. Un
componente de un vehículo accidentado —una puerta aplastada, por
ejemplo— lleva consigo la historia del vehículo, las vidas de las
personas que lo cuidaron o lo dañaron, y los materiales que se
adhirieron a él en el momento del impacto: tierra, polvo, asfalto,
hierba, piedras, pintura, grasa de otro vehículo. No se trata de
metáforas; son el contenido real de la obra, integrado mediante
técnicas digitales y otras en la superficie visual de la
composición.
El color y la textura pertenecen a los elementos
originales que participan en la creación de la pincelada
experiencial. Si la pincelada utiliza una zona de brasas de chimenea,
los colores y texturas del fuego, las cenizas, la madera
incandescente, todo corresponde a una experiencia vital: una reunión
familiar, leña encendida para calentarse, la identificación de la
flora de una zona geográfica particular. Las brasas son testigos
silenciosos de ese evento; su energía, calor, color y espíritu
positivo se incorporan a la obra en cada pincelada. El resultado es
que el color en Rivismo nunca se elige simplemente por su efecto
visual. Llega con condiciones previas: el óxido específico de un
metal en un clima determinado, el naranja específico de las brasas
de un fuego específico; y la aparente irracionalidad de la luz en
general en una obra dada no es un fallo compositivo, sino una
fidelidad filosófica: cada trazo conserva la luz que tenía en el
momento de su captura.
Los pilares conceptuales que
organizan la práctica son tres: Igualdad Experiencial, Empatía
Experiencial y la tensión entre lo fuerte y lo débil. En Rivismo,
las pinceladas experimentales establecen igualdad y equilibrio entre
los elementos. Elementos fuertes —acero, bronce, hierro, piedra—
son sustituidos funcionalmente por otros débiles o frágiles:
burbujas, hilo, cuerda, papel, plástico, comida, y viceversa.
Grietas en placas de acero reparadas con aguja e hilo. Un huevo frito
que muta diente a diente hasta convertirse en un engranaje y asume su
función. Burbujas de jabón que cubren motores, vehículos o láminas
de acero Corten. Intercambios de roles que se rigen por el principio
físico de acción y reacción.
La pintura Transmutación
Orgánica (2009) es la obra que el propio Rivas utiliza para
demostrar el sistema con mayor claridad. Un engranaje transmite su
potencia y función a un huevo, que sufre una mutación orgánica y
se transforma gradualmente en un engranaje. El elemento unicelular
alimenta el depósito de combustible mientras dura el intercambio. El
proceso finaliza cuando se establece el equilibrio entre ambos
elementos. Tubos que funcionan como costuras utilizan su naturaleza
hueca para facilitar el proceso entre los materiales. Mientras tanto,
las virutas en estas uniones —resultado del intercambio
energético-funcional— observan, como si fueran un río, los arcos
de un supuesto puente que une sus orillas. Su color malva es el
distintivo que acredita el final del proceso. La composición es
densa, jerárquica e internamente lógica en sí misma: un diagrama
de fuerza, redistribución y transformación donde cada elemento
tiene un papel específico en la economía del conjunto.
Los
materiales con los que trabaja Rivas son deliberadamente
heterogéneos: lienzo, papel, madera, plásticos, resina, hierro,
aluminio y cobre; con impresión piezoeléctrica mediante tintas
solventes en ocho colores, impregnación de pigmentos vítreos y
materiales clásicos como acrílico, óleo, acuarela, resinas, óxidos
y ácidos; todo ello complementado con audio, vídeo e instalaciones
digitales. Los materiales translúcidos constituyen una elección
técnica específica, utilizada para contener la energía dentro de
la superficie de la obra, impidiendo que las cargas experienciales se
dispersen más allá de los límites físicos del lienzo y creando un
hábitat tridimensional en el que la obra cobra vida.
La
ambición que rige el Rivismo —tanto como sistema formal como
propuesta social— es la igualdad: la redistribución de la fuerza,
la restitución de la dignidad a los marginados y a los
estructuralmente débiles, plasmada a través del comportamiento
físico de los materiales en relación unos con otros sobre el
lienzo. Se trata de una aspiración ética directa y poco
convencional, que la obra se gana al ponerla en práctica, en lugar
de simplemente declararla. El resultado visual es siempre
sorprendente: superficies densamente trabajadas que invitan a una
observación atenta, donde el ojo descubre continuamente nuevas
relaciones y el marco conceptual proporciona claves interpretativas
para comprender lo que encuentra.
Despina Tunberg,
Curadora
World Wide Art Books y Artavita
Wwab.us y
artavita.com
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